Pesca de pejerrey
Posiblemente la abundancia de la especie, la facilidad con la que se lo encuentra en casi cualquier lado, su presencia cercana a los grandes centros urbanos y la forma en la que se lo pesca entre muchos otros factores individuales, hacen que esta especie sea la más convocante.
Sus primos marinos son varios, pero no llegan a movilizar a los pescadores como el "Bonaerensis" de aguas interiores.
En ambientes "delicados" use los anzuelos atados con nudo "loco" para que la carnada se mueva junto con el agua.
El pejerrey de río es más peleador que el de laguna. Posiblemente debido a su natural musculatura desarrollada al vivir en un ambiente de más presión alimenticia y con corrientes permanentes que su primo lagunero. Lo mismo pasa con el pejerrey de la laguna Mar Chiquita, que es naturalmente más fuerte.
Con viento búsquelo arriba con brazoladas cortas. Es gran consumidor de oxígeno. Sin viento búsquelo abajo, porque el pez se muda a más profundidad para más confort (menos temperatura).
Si se plancha búsquelo abajo cerca de los juncos. Seguro pescará menos pero más grandes. Mueva la carnada "bombeando" la caña para imprimirle un poco de movimiento al engaño.
Si garetea hágalo con el pick up del reel abierto para controlar la velocidad de la deriva y no se levante la carnada.
Modere la velocidad para darle tiempo a comer. No todos los días toma igual los cebos.
Si pesca dentudos, pero está buscando el pejerrey, aumente la velocidad del garete colocando municiones en las brazoladas para evitar el "vuelo" de la carnada.
Pesque buscando en diferentes profundidades con la misma línea (o arme un paternoster) hasta dar con el pique, y búsquelo "finito" considerando que en muchos ámbitos el pejerrey se "alfombra".
El paternoster sirve tanto para pescar en profundidad como para encontrar esa profundidad a la que nada el cardumen y, a partir de esto, armar las líneas de 3 boyas para abarcar más territorio.
Si quiere pescar de flote y sin caminar, con la corriente atravesada (una constante desde los muelles en los ríos del Delta), lo ideal es usar una boya Mandale para "fondear" el aparejo.
Evite siempre el puntero y use boyas lo más chicas posible. De ser necesario arme una línea tramposa, pero sepa que los va a sacar a todos tragados.
Si no usa multifilamento aplique (el día anterior) flotalíneas a la carga del reel, pero no demasiado para que no se le pegue la mugre.
En el medio seguro pescará cantidad y en los juncos calidad. Los grandes están casi siempre abajo.
Lleve muchas líneas para todas las modalidades (chiripa, 3 boyas, paternoster, barranquín, fondo, etc.) y muchos artículos para armar otras. Tenga varios modelos de boyas en varios tamaños, igual en anzuelos (consiga los mejores para cada especie), varios pesos de plomo, varios modelos de boyones impulsores, una caña y un reel de repuesto,
Cada lugar y ocasión determina los equipos a utilizar. Las generales nos marcan cañas de 2,70 a 4.50 metros dependiendo si pescamos de embarcado muelle, playa, barranca, laguna, arroyo, río, etc. Reel frontal para 80 a 150 metros de nailon 0.28. Aparejos de 3 boyas, paternoster y fondo. Flotalíneas o multifilamento. Punteros opcionales. Anzuelos acordes a lo que esté saliendo o queramos pescar. Lleve posacañas y alcahuetes.
La merma de piques con los primeros fríos es una reacción a la pérdida de calor repentina. El brusco cambio hace que los pejerreyes se vuelvan mucho más lentos al comer porque el frío les quita movilidad y voracidad y el pique es más suave, sobre todo cuando sacamos ejemplres grandes. Por el contrario los más chicos están más activos. Se dice que la temperatura ideal para esta pesca está entre los 16° y 18° C llegando en algunos ambientes a los 20° C.
Su predador natural es la tararira aunque en realidad son predadores mutuos, ambos se comen las crías de los otros y muchos practican el canibalismo. Leyó bien. Se comen las crías mutuamente. Porque si no fuera así, hoy habría muchas más tarariras que pejerreyes y es al revés. Piense, luego pesque.
Evitar en lo posible el ruidoso "puntero" o boyón impulsor para lanzar la línea ya que la explosión de la caída en la superficie del agua seguramente espantará por un momento al cardumen.
Si pesca cerca o entre los juncos puede usar una línea tipo paternoster corta para que sea más fácil colocarla y tenga posibilidades a más de una profundidad.
Tratar de acceder al lugar de pesca con el menor ruido posible (motor eléctrico o a remo de ser posible) y tratar de "leer" el agua a una distancia prudencial de la embarcación ya que al ser sumamente desconfiado difícilmente se acerque al lugar en el que estamos. Cualquier viento fuerte que mueva demasiado la superficie del agua nos hará más complicado encontrar el cardumen comiendo pero lo activará más a la hora de tomar su alimento y/u oxigenarse. Es una de las especies que más cantidad de oxigeno necesita.
Evitar hacer cualquier ruido dentro de la embarcación y fundamentalmente en el piso o asientos de la misma.
Lanzar el aparejo lo más lejos posible y hacerlo volver por sobre la zona de pique muy lentamente para no asustarlos o, en su defecto, pescar a favor del viento y dejar derivar el aparejo hasta donde se encuentra el cardumen. La pesca al "garete" suele ser el mejor artilugio en ámbitos difíciles.
Una vez clavado el ejemplar deberemos acercarlo a la embarcación calmadamente para que no transmita en el agua la sensación de pelea, y por supuesto lo levantaremos del agua usando un copo.
Nunca dejar panza en el nailon que pueda retardarnos la clavada, y mantengamos siempre la caña baja.
Buscar siempre en claros o pasillos entre juncos con vegetación sumergida. Son los sectores favoritos de los grandes. La clavada se realiza casi siempre cerca del junco así que tengamos cuidado con los lances ya que cualquier enganche nos hará mover para rescatar la línea con el ruidoso y molesto traslado que espantará a los peces.
Debe buscar a los grandes entre los juncos ya que a diferrencia de tamaños menores se mueven más con la laguna planchada o apenas movida, lo que nos indica que posiblemente sea menor consumidor de oxígeno que su hermano más chico.
Al estar pescando y cortarse el pique debemos movernos al claro más cercano y casi con seguridad volveremos a encontrarlos, pero esta operación deberá hacerse en completo silencio.
Siempre tratar de entrar a los claros o pasillos con viento tal, que una vez acomodados podamos pescar de espaldas a él. No entremos con viento de frente ya que debemos cruzarlo para acomodarnos y eso hará que el pez se asuste.
Tenga sus anzuelos debidamente afilados y sanos, no "bloquee" la punta al encarnar, no deje sobrantes de nudos en la línea, no tema lastrarlas con municiones si correspondiere, presente la carnada fresca y prolija (si usa filete descárnelo y córtelos en tiritas prolijas teñidas o nó), puede combinar estas tiras con mojarra viva o lombríz, pesque donde muera el viento, donde nazca, con él o sin él dependiendo del ámbito, use flotalíneas pasado por el nailon la noche anterior, utilize las boyas del tamaño y del color que corresponda dependiendo del tamaño del pescado y de la luz con la que estemos pescando.

No lastre las brazoladas de menos de 0.60 mts. de no ser indispensable, porque quedarán muy rígidas (sin movimiento natural). Las carnadas con movimiento (si son mojarras más aún) son más atractivas.

Si pesca de fondo hágalo con brazoladas de más de 0.80 metros. Así se alejarán de la la presencia de la madre.
Las boyas de dos colores (combinadas) sirven para distinguir mejor el pique. Cuando el flotante se hunde el pescador verá otro color de boya y así distinguirá mejor su movimiento.
La boya puntero con anzuelo deberá trabajar parada para que el agua le imponga su propio movimiento que le transmitirá a la carnada más naturalidad y mayores posibilidades de pique.
Para no enredar las brazoladas cuando usamos hilo fino lo mejor es usar rotores doble giro.
En aguas con corrientes fuertes el pejerrey come de frente a esa corriente debido a que es su forma de esperar la comida que arrastra la fuerza del agua. Esto hace que permanezca quieto, con las aletas casi quietas (salvo la caudal que lo mantiene en el mismo lugar). Eso no quiere decir que si algo tentador le pesa cerca no se desplace para tomarlo.
Si estamos pescando en lugares con ejemplares chicos y/o de boca chica muchas veces no alcanza con usar anzuelos chicos. También habrá que elegir los de abertura menor, como los 1687 ó los Shiro Sode.
En el centro de un curso de agua será preferible usar boyas tipo cometa o palito desparejo, mientras que en las orillas deberíamos probar con boyas esféricas chicas.
Pesca en laguna de costa
Con temperaturas muy bajas y vientos regulares hay que pescar a flote con viento de espalda. En este caso colocar un puntero grande y muy liviano para que el conjunto derive rápido. Con temperaturas muy bajas y vientos calmos se puede a pescar a flote lanzando lejos ayudado por un puntero pesado. De fondo una línea clásica anda bien con cualquier situación de viento siempre y cuando el equipo esté bien balanceado en todos sus elementos. En todos los casos usar el nailon lo más fino posible, con una salida cónica o chicote.
Con los primeros fríos siempre búsquelo lejos de la costa. A medida que va aumentando el frío se irá arrimando a la orilla.
Piense en cambiar algunas cosas que son casi una ley. Una puede ser armar las líneas con boyas de diferentes colores para distinguirlas mejor cuando debemos pescar forzosamente con ellas alineadas.
Es bueno llevar algo de ceba para pescar a los grandes cuando sale pejerrey chico, pero solo para cebar cerca del bote y atraerlos para luego lanzar lejos, con anzuelo y carnada grande.
Cuando el pejerrey come cerca de la superficie es inportante usar boyas blancas o de colores muy claros. Porque según mi experiencia el pejerrey va primero a la boya y después a la carnada.
Y por sobre todas las cosas entendamos que no todos los ámbitos son iguales y recordemos el viejo refrán que dice: "Donde fueres haz lo que vieres . . ."



Por Ernesto Franchino