La pesca desde un muelle
Desde un muelle tendremos la posibilidad de acercarnos con menor esfuerzo a las canaletas más alejadas, pero como el lugar está más concurrido que una playa las posibilidades serán menores. Por eso mejora de noche.
Para la pesca del pejerrey el muelle es lo mejor porque podemos trabajar la línea vertical u horizontalmente.
Para la pesca al vuelo de especies como pescadillas el muelle es excelente porque nos da la posibilidad de trabajar la línea a la profundidad que queramos, cosa que desde una playa no podremos hacer.
Muchas especies menores se acercan a los muelles para alimentarse con los bivalvos adheridos a sus pilotes.
Los muelles tienen la comodidad y seguridad de un piso liso (las escolleras no), algunos tienen bancos, refugios contra vientos y lluvias, tablas y hasta piletas con agua para limpiar las capturas que no devolvamos.
Entre las columnas casi siempre se concentran corvinas y brótolas de buen porte.
La posibilidad de enganchar es mucho mayor desde un muelle que desde una playa.
La mayoría están concesionados y mantenidos. El único de entrada libre y gratuita que conocemos en Buenos Aires es el de Miramar.
Debemos tener en cuenta las corrientes y las olas cuando pescamos a flote. Un mal cálculo y nuestra línea terminará enredada en alguna columna.
No siempre una caña más larga es sinónimo de más distancia o de más pesca. Los muelles nos permiten acortar y alivianar equipos.
Siempre cabe la posibilidad de clavar un "monstruo". En ese caso no intente levantarlo con la caña. Hay lugares donde facilitan mediomundos especiales, y si no tienen arrástrelo hasta la playa. Una vez arrimado sosténgalo firme para que no se meta debajo del muelle.
Cuanto más lejos lancemos mucho mejor, debido a que con seguridad la zona cercana está llena de nailons, líneas y plomos de pérdidas, cortes y enganches previos, lo que con seguridad nos hará enganchar a nosotros. Por eso cuando pesque desde un muelle hágalo con una sola brazolada.
Respetemos las zonas definidas para pescar con caña y con mediomundos.
Siempre que vayamos a lanzar anunciemos "Va plomo". De esta forma estaremos poniendo en alerta a nuestros ocasionales compañeros de pesca.
Al lanzar tengamos en cuenta la ubicación de las líneas de los demás pescadores y no nos enojemos por cruces y/o enganches con otras cañas.
Prefiera los lances de arriba. Evite los "guadañazos" para no correr el riesgo de enganchar a alguien.
No siempre el morro de un muelle es el mejor lugar para pescar y no todas las especies se acomodan en el mismo lugar. Preguntemos antes de lanzar nuestras líneas al agua.
Respetemos las recomendaciones y/o los reglamentos de cada lugar. Están por seguridad y no por capricho.
Tratemos de no acomodarnos todos en el mismo lugar aunque sea el único en el estén pescando.
Siempre es mejor pescar de noche y los muelles ofrecen bastante seguridad, cosa que en otros lados escasea.
Muévase siempre con cuidado, aún en lugares con baranda. Y tenga en cuenta que éstas son seguras siempre y cuando superen la altura de nuestra rodilla.
Mucho cuidado con los chicos. Ellos no tienen conciencia de los peligros.
Si pesca pejerrey con lengue, cebe o colóquese cerca de los "mediomunderos".
Igual que en la playa,debemos consultar la tabla de mareas. Las crecientes y las máximas son casi siempre los mejores momentos para pescar.
Un muelle permite alivianar equipos, por lo que para la variada una caña de 3,50 a 3,80 metros con un reel frontal o rotativo con capacidad de hasta 200 metros de nailon del 0.35 (con chicote del 0,70), aparejo de un anzuelo con brazolada acorde a la especcie o a las condiciones del agua, plomos de hasta 180 gramos, estaría bien. Para el pejerrey una caña de 3,60 metros con reel frontal para 120 metros de nailon del 0.25 (con chicote del 0.50), aparejo de flote de 2, 3 ó más boyas, de fondo con boya elevadora, paternóster, barranquín, "de vuelo" o lengue, plomos acorde a los flotantes y anzuelos y brazoladas de acuerdo a lo que esté saliendo es lo indicado. Lo bueno acá es que los plomos pueden achicarse (y así sentir más la pesca) debido a que casi nunca hay corrientes laterales que los muevan y los lances llegan atrás de la rompiente, la que entonces no afecta el asentamiento de la línea en el fondo. Los ideales son los "voladores" o como mucho algún "triángulo".



Por Ernesto Franchino