Relevamientos

Pejerreyes y tarariras en La Salada Grande
Por Ernesto Franchino



 FABIO ZAYAS
A pesar de la luna en su fase casi llena, la pesca de pejerreyes rindió bien y, a pesar de la temperatura fría del agua y del viento constante, la pesca de tarariras fue muy buena en todas las modalidades. Entramos a la laguna a eso de las 9 de la mañana en busca de imágenes de pejerreyes, para mostrar que en verano siguen picando aunque hay que trabajarlos un poco más. La temperatura a esa hora rondaba los 14° C con una humedad del 59 %. El cielo poco nuboso y el viento del SE a unos 15 kms/hora hacía que el agua se rizara lo suficiente como para aumentar las posibilidades de captura. El agua, un poco fría para la época, nos ayudaba bastante, pero nos iba a complicar a la hora de entrar a los bajos en busca de las tarariras. Salimos por el canal de acceso al recreo, que está en mejores condiciones que el año pasado para la navegación (con más  TAMBIEN HAY PEJERREYES NORMALES agua), y enfilamos hacia unos claros grandes que se encuentran en dirección a la península de Melón Gil. Ahí Fabio soltó el ancla y armamos dos equipos de pejerrey para hacer los primeros intentos. La pesca se hizo en principio a unos 70 metros de la embarcación gareteando despacio (los dentudos escaseaban) para luego ir acercando las boyas a medida que se nos cansaba la vista. Cometas y chupetonas de 10 cms. de color blanco en mi caña y boyas artesanales lastradas, rojas con "panza" blanca, para Fabio. Si bien las boyas en este ámbito deben ser chicas, el garete a distancia exige un tamaño mayor para distinguirlas. Al principio el pique fue remiso y de ejemplares chicos (para La Salada) así que decidimos acercarnos a un manchón de juncos en dirección al galpón de Urrutia. Ahí, con lances pegados a los juncos, picaron un poco más los grandes. Y como esta salida era combinada, y la pesca de pejerrey estaba cumplida, nos fuimos en busca de las tarariras de principio de temporada para que Marcos Córdoba, nuestro especialista, pudiera lucirse con todas las condiciones en contra. Y así lo hizo.

 


Un detalle sobre la laguna a tener en cuenta
La gran proliferación de vegetación sumergida (gambarrusa y cola de zorro) dificultará este verano la navegación en zonas bajas, y hasta en el centro del espejo para motores de baja cilindrada. Pero no hay mal que por bien no venga: Esto aumentará sobremanera la crianza de las especies de peces que viven en la laguna que seguramente notaremos en cuanto empiece la temporada de pejerrey, sin contar que las tarariras estarán de parabienes antes de los primeros fríos.




 MARCOS CORDOBA E
ran las 11 hs. (un poco temprano) cuando levantamos el ancla y pusimos proa hacia un abra que Fabio había relevado la semana anterior con gran éxito, pero con bastante más temperatura. El temor era que el viento, que soplaba más fuerte, y la temperatura del agua (que había bajado varios grados) nos hiciera fracasar. Fue y no fue así. Nos atamos a los juncos en unos 60 cms. de agua y armamos los equipos. De arranque el artificial fue un Jitter, que es por lo general, efectivo a la hora de atraer las taruchas debido a la actividad que despierta entre los peces con su acción no solo de vibración del agua sino también de sonoridad. Apenas llegamos Fabio clavó la primera encarnando una línea con boya plop con un zoquete de dentudo y la arrimó hasta el bote, pero se soltó. Marcos, por su parte y desde la proa de la embarcación, lanzaba mucho más lejos y la clavada se disfrutaba durante más tiempo debido no solo al hecho de estar pescando con artificiales, sino también a las características del equipo bastante más sofisticado y a un trayecto mayor de recupero, se fueran o no. Y a pesar de la paliza que nos dio con los artificiales, nosotros hicimos también lo nuestro. Personalmente intenté con un Jitter Bug y luego con una rana de hule, pero a pesar de los ataques pude clavar una sola. Era un espectáculo ver a las taruchas atacando al Jitter en la superficie (sin morderlo) y sacar la rana de hule del agua toda mordida. La pesca era con carnada natural. A medida que el pique se fue haciendo más aislado decidimos ir a almorzar, para luego volver para probar suerte con la mosca. Izamos entonces el ancla y pusimos proa al recreo donde nos esperaba el almuerzo listo, previo llamado telefónico.




LA PESCA CON MOSCA

por Marcos Córdoba

 UN DIVER La invitación a un relevamiento con mosca y señuelos en la Laguna La Salada Grande se rodeó, en los días previos, de algunas dudas que siempre acompañan a quienes confían más en el atractivo del filete de dentudo fresco o cualquier otro cebo natural. La poca tradición que tiene la pesca con artificiales en esta laguna contrastaba con los buenos resultados que brinda el uso de la boya Plop con carnada natural. Tras algunos años de pescar tarariras en otros ámbitos bonaerenses, descubrir sus hábitos y ganar habilidad en el uso de los artificiales, la confianza en que pescaría buenos peces, si los había, estaba descontada. Fabio Zayas, nuestro guía, nos condujo hasta algunos limpiones de intrincado acceso que habían ofrecido excelentes rindes la semana anterior con más calor. Debo confesar que al notar el barro en el fondo, solo acompañado por algún trozo de vegetación putrefacta, dudé del sitio, pero al comenzar a tener éxito la pesca con las boyas Plop, y al enganchar mi señuelo vegetación verde (no descompuesta) gané nuevamente confianza. De todos modos ciertos indicios marcaban algún detalle a tener en cuenta. El accionar de las boyas Plop y del señuelo provocaban muchos desplazamientos de tarariras, delatados por los movimientos del barro, pero no todos eran ataques. La primera conjetura fue que los peces no estaban dispuestos a realizar grandes desplazamientos para tomar el cebo. Sus dientes, cubiertos con piel, indicaban que la actividad alimentaria aún no estaba en su pico. Y la confirmación de esto surgió cuando el único ejemplar que fué sacrificado para ser usado de cebo mostró sus huevas. Otro dato que noté fue que las tarariras estaban muy agrupadas. Esto es síntoma que están todavía por cumplir con su ciclo reproductivo. La búsqueda de señuelos que actuaran bien al ras de la vegetación sumergida y el mantener la puntera de la caña activa para provocar vibraciones en el señuelo sin que este avanzara mucho, (ya dijimos que las tarariras no estaban dispuestas a moverse demasiado) dieron su resultado. El equipo utilizado fue, en el caso del "spinning", una caña de 6´ 6´´ construida en grafito Alto Módulo apta para lanzar pesos de hasta 14 gramos, un reel frontal cargado con multifilamento y algunos señuelos de la firma Rapala modelo "Shallow Rap" en colores oscuros. Pasado el medio día, y en otro limpión de menor profundidad y con algo más de vegetación (y por consiguiente mayor temperatura del agua), el uso del equipo de mosca dio rápidamente respuestas. Las dos primeras tarariras tomaron la mosca en superficie ni bien ésta tocó el agua. Las siguientes lo hicieron al recuperar el Diver (buceador) con tirones largos. La mosca usada con mayor éxito fue sin duda alguna la Diving Bug de Larry Dahlberg en color violeta. La caña utilizada en esta excursión fue una TFO TiCrX 08 90 04 X de acción rápida, una línea de flote del tipo Bass Bug Taper, un leader corto y un "shock tippet" de ocho centímetros de largo (confeccionado en cable de acero liviano) para prevenir cortes. Esta mosca tiene la particularidad de poder trabajarla de dos modos diferentes: Si se le dan tirones cortos se sumerge pocos centímetros, y si se le da un tirón largo puede provocar un aceptable "plop". La Salada Grande posibilita al pescador de mosca y artificiales una pesca espectacular, pues cuenta con buena población de tarariras de buen porte. Sin lugar a dudas que la pesca es efectiva si trabajan correctamente los artificiales y si uno además encuentra el sitio correcto. Para esto último nada mejor que contar con un buen guía como Fabio Zayas, que en pocos minutos nos condujo a escasos 10 mts. de las tarariras en una cómoda embarcación.




 TODAS DE KILO A
l volver del almuerzo, no obtuvimos respuestas en los primeros lances con Jitter Bugs, así que cambié por la "plop" encarnando con filete de dentudo recién pescado. La respuesta no se hizo esperar. Empezaron a verse varias "bombas" en el agua que delataban la presencia de tarariras en movimiento y que no sabíamos por el momento si se movían para morder los engaños o para esquivarlos, ya que solo se veían si les pasábamos por encima. Cabe destacar que los piques no eran violentos como en las épocas de pleno calor, sino que parecían más un enganche para luego tensar la línea y enfrentar una pelea más franca típica de la especie, aunque suave. Lo notable era que cada vez que recogíamos, tanto con artificiales como con carnada, veíamos a las tarariras moviéndose bajo el agua. Las capturas fueron de entre uno y dos kilos, insistiendo en que el pique estaba condicionado a la presencia de las tarariras aún en los nidos, en las zonas más bajas y al parecer semi enterradas. Siempre, en este ámbito, debemos efectuar los lances donde el agua está más calma (lo más cerca posible de los juncales), y no donde corre. Inclusive allí es donde hay menos profundidad por lo que a principio de temporada es más tibio y donde las tarariras prefieren concentranse, para una vez mantenidos los fuertes calores de pleno verano, ir mudándose a aguas más profundas desde donde acecharán a sus presas.





 EL INFALTABLE BOGA GRIP

L
os ambientes más rendidores son los limpiones entre los juncos, y quiero resaltar un comentario personal: Jamás debemos desalentarnos con la pérdida de piques cuando traemos la pieza en el anzuelo. Al contrario: Consideremos que esto actúa como estimulante del instinto cazador de esta especie y va a funcionar a favor nuestro atrayendo a sus congéneres que no dejarán pasar la oportunidad de compartir el supuesto festín de comida que se está disputando en el agua. Pero como nos indicaba Marcos Córdoba (con su alto poder de observación y capacidad de estudio) las tarariras presentaban dos características que mostraban que todavía están enterradas en los nidos: 1°) La dentadura (de apariencia feroz) estaba cubierta de piel y carne lo que marca su poco uso, y 2°) Los opérculos estaban "entelados". Esta es una condición de auto protección que no permite la entrada del barro a las agallas (que estaban rojas y bien oxigenadas) y demuestra que todavía permanecen enterradas.




 BOYA PLOP
BOYA PLOP
La pesca con este flotante se realiza imprimiendo tirones cortos y secos que provocaremos con la puntera de la caña, movimiento que transmite en el agua el clásico ruido de "burbuja" que copia a la tararira cuando come. El equipo ideal para accionar este aparejo es una caña corta de no más de 2 metros de acción de punta y un reel rotativo o frontal chico cargado con hilo monofilamento del 0.28 o multifilamento del 0.14. Para más información cliquée la imagen.

 



 LA PESCA EMBARCADA
L
a pesca en este ámbito nunca nos defraudó (tanto de pejerrey como de tarariras) y, en este caso, con las modalidades fly cast y spinning, superó las expectativas gracias a la presencia de Marcos Córdoba, quien no se sintió amedrentado por los comentarios que hizo el guía Jorge López antes de entrar al agua: "La semana pasada saqué una barra de mosqueros de La Plata y no pescaron nada. Y eso que hacía más calor que hoy....... Inclusive hasta para los señuelos está difícil". La pesca fue impecable en todas las modalidades: Spinning, fly cast y boya "plop" con carnada. Este ámbito es ideal para el pescador experimentado y el principiante, siempre de la mano de Fabio. Ideal para iniciar a los más chicos. No dejarán de asombrarse con este espejo que permite descubrir y superar dificultades con las que se encontrarán como un reto más del medio y de la especie que estén buscando. Por favor devuelva lo que no vaya a consumir.

 


CONSEJOS
 TECNICAS DE FLY CAST PEJERREY
Con viento búsquelo arriba con brazoladas de no más de 20 cms. Necesita mucho oxígeno.
Si se plancha búsquelo abajo cerca de los juncos. Seguro pescará menos pero grandes.
Si garetea hágalo con el reel abierto para que la velocidad de la deriva no levante la carnada.
Modere la velocidad para darle tiempo a comer. No todos los días toma igual los cebos.
Si sufre el ataque de dentudos aumente la velocidad del garete colocando municiones en las brazoladas para evitar el "vuelo".
Tal vez en esta laguna sea preferible el muerto y no el ancla de capa. Levanta sedimento del fondo junto a micro organismos de los que se alimenta el pejerrey, sin contar al forrajerío que vive entre el pasto sumergido y que se levanta al arrancarlo.
Pesque buscando en diferentes profundidades con la misma línea hasta dar con el pique. No se "alfombra" como en otros lados.
Encarne con mojarra no muy grande con una sola pasada de cola. El "sanguchito" con filete de dentudo colgando rinde.
Evite siempre el puntero y use boyas lo más chicas posible. De ser necesario arme una línea tramposa, pero sepa que los va a sacar a todos tragados.
Aplique (siempre el día anterior) flotalíneas a la carga del reel, pero no demasiado para que no se le pegue la mugre.
En el medio seguro pescará cantidad y en los juncos sacará menos, pero de calidad. Los grandes están casi siempre abajo.
 
 TECNICAS DE FLY CAST TARARIRAS
Jamás baje de la embarcación para vadear. Se va a hundir en el fondo de sedimento podrido.
Con viento busque bien abajo donde haya gambarrusa y reparo de juncales.
Use siempre líder de acero tanto en anzuelos como en señuelos. En estos últimos bien liviano.
Preste atención a los borbollones, las "bombas" de barro y a las corridas cuando pesque.
Comience la pesca en abanico y cubra todas las profundidades. Esté atento a todo.
No se desanime si no pican. Una vez que haya abanicado, irrite el medio con boyas plop.
La tararira es un pez cazador, por lo que la toma del engaño es casi siempre firme.
Regule la velocidad de los señuelos de profundidad, para que de ser posible vengan rozando la vegetación sumergida sin perder su calidad de trabajo.
Evite los anzuelos anti enganche en jornadas frías. Estos dificultan la clavada, que de por sí ya es difícil.
No se deje engañar, compre señuelos que pescan: Oreno, rana de goma, epecuen, jitter, plop, boccon, culu culu y spinners.
Las grandes salen más al cierre de temporada. Los últimos calores las hacen comer para pasar el invierno.
El viento, que siempre molesta, hace que las tarariras estén más abajo, por lo que tal vez se les dificulte detectarnos.
Y no crea en el silencio para esta pesca. Cuanto más actividad mejor. El ruido las atrae y las excita a tomar lo que se mueva.
 
GENERALES
No olvide llevar repelente, anteojos de sol, ropa de manga larga, protector solar, gorra o sombrero, agua potable, chaleco salvavidas puesto, ancla, ancla de capa, cabos largos y mucho poder de observación. Tenga en cuenta las condiciones del agua antes de hacer los primeros intentos. Vaya preparado para cambiar sobre la marcha la técnica de pesca de cada especie. Hágale caso al guía. Es su trabajo y lo hace bien, además de estar allí todos los días del año.
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EQUIPOS
Cañas pejerrey Telescópicas de 4 metros para manejar bien el largo de la línea.
Cañas tararira Cañas de spinning construída en grafito Alto módulo apta para lanzar pesos de hasta 14 gramos de 6´ 6´´ y mi vieja Shakespeare Wonderod de fibra maciza de 5´ 4´´.
Caña de fly cast Temple Fork TiCr 8 4 tramos de acción progresiva.
Reels pejerrey Frontales medianos cargados con nylon 0.22 "untado" con flotalíneas.
Reels tararira Frontales "micro" cargados con nylon 0.28 por la cercanía con los juncos. Mi viejo DAIWA 1000D
Reel fly cast Dragon Fly 355 # 8.
Líneas pejerrey Largas (3.50 metros). Madre del 0.40 y brazoladas cortas (20 cms.) del 0.30 sin boyón impulsor.
Líneas tararira

Con boyas "plop" de 10 cms. lider de acero de 20 libras de 20 cms. y plomos corredizos de 20 grs.

Anzuelos pejerrey OWNER serie Tachiuo y serie S 31.
Anzuelos tararira OWNER Aki Hook.
Boyas pejerrey Cometas blancas de 10 cms. y "cometas" artesanales lastradas con "panza" blanca y "lomo" rojo.
Boyas tararira Plop naranja de 10 cms. y blanca de 10 cms. con pintas naranjas y cascabeles. Ambas rindieron.
Carnada pejerrey Mojarra viva enhebrada de cola a cabeza con una sola pasada. A veces enhebramos otra sobre el hilo.
Carnada tararira Dentudo en "zoquetes" y tiras de la misma tararira fresca. Rindieron las dos por igual.
Señuelos De flote: Jitter bugs y hula poppers. Una ranita de hule que traía arriba a tirones cortos bajaba unos cms.
De media agua: Shallow rap. Estos, trabajados por Marcos, fueron la vedette.
Moscas Hula poppers para "agitar" el ambiente. Luego una Diving Bug de Larry Dahlberg.
Embarcación Tracker de 7.00 mts. de eslora con comandos a distancia. Yamaha 40 hp 2005 con arranque eléctrico.






Agradecemos a
Fabio Zayas: Guía para la pesca embarcada de pejerrey y tararira en todas las modalidades. Teléfonos: (02257) 42-0650 / 15 66-7858 Mail: zayasbar@hotmail.com / fabiozayas@speedy.com.ar
Marcos Córdoba: Titular de C & G Fly Shop que nos dio clases de pesca con mosca y artificiales. Para contactarse: Tel.: (0223) 496-3397 Mail to: cygflyshop@argentina.com
El Escape del Caburé: En la persona de Demian. Su compañía fue inestimable.