
PALPITANDO EL COMIENZO
Suele decirse que pescar con secas es lo más
lindo y deportivo de la pesca con mosca, y no me cabe
ninguna duda que es así por que, entre otras
satisfacciones, se puede ver a la trucha atacando a
la mosca y comiendo en superficie. Por supuesto damos
por descontado que es más complicado que otras
modalidades más "rústicas" por
la necesidad de utilizar tipetts más delgados
y largos que los que atamos a los streamers, y que al
ser tan finos tendremos que tener mucho cuidado para
no perder el control del casteo, para no hacer esos
desagradables e incómodos nudos de viento, para
colocar la mosca en el lugar exacto, e incluso hasta
contamos con la posibilidad de perder la pieza. Decidimos
salir con dos guías y amigos de San Martín
para hacer un relevamiento, con la intención
de ver como arranca la temporada y así, de esta
manera, volver a ponernos a tono con los remos y aprovechar
para pescar un poco nosotros ya que después solamente
guiamos a nuestros clientes. Y así nos dirigimos
al lago Tromen para pescar con secas y equipos livianos.
A
pesar que los lagos de nuestra zona, y de todas las
vecinas, tienen mucha profundidad, presentando normalmente
más de 100 metros, y muchos pescadores van con
señuelos y buscan la pesca abajo, nosotros sabemos
que al principio de temporada las mejores truchas salen
con líneas de flote y moscas secas bien arriba.
Llegamos
al lago aproximadamente a las 9:30 am y cruzamos lenta
y directamente hacia la orilla del frente, donde daba
la sombra y donde hay una serie de troncos sumergidos
entre los que sabemos andan las truchas, sin correr
riesgos de enganchar las moscas al pescar en superficie.
Comenzaron con las primeras líneas en el agua
el "Sanjua" y Hugo a mí me toco remar.
El lago estaba planchado, cosa que no es buena, y nos
pasamos la primera hora haciendo buenos tiros sin ningún
resultado. Como a las 11:00 se levantó una brisa
suave que hizo mover al lago y empezamos con las respuestas
de unas excelentes arco iris que rondaban el kilo de
peso utilizando secas tarántulas, hasta que Hugo
tuvo una tomada terrible arriba que terminó en
un violento corte. Luego de esta emoción me tocó
a mi largar los remos y empezar a pescar. Luego de unas
cuatro arco iris cada uno el "Sanjua" tuvo
el ataque de una Fontinalis que una vez levantada a
bordo terminó documentada en las fotos. Hasta
ahí estábamos teniendo una muy buena pesca,
con ejemplares sanos y fuertes que dieron buena pelea.
Ya al mediodía, y más mirando donde parar
para almorzar que prestándole atención
a lo lances, tuve la suerte de poner la mosca bien pegada
a un tronco junto al que se abrió una boca que
parecía más de un mero que de una trucha.
Al instante clavé algo que parecía un
tren, se trataba de una arco iris de excelente tamaño,
larga y flaca ya que había cumplido con su ciclo
de desove, pero sin dudas un ejemplar de alrededor de
3 kilos, el que con idas y venidas y saltos acrobáticos
luchaba por soltarse del acero del anzuelo. A esta altura
todo era una fiesta.
Las moscas utilizadas fueron "tarántulas",
"hoppers" y "chernobil". Tipo 13:30
paramos a almorzar y descansar un poco de las exigencias
de la continuidad de los piques, y a las 15:00 se levantó
un viento fuerte que, ante la utilización de
equipos livianos, nos complicó el poder colocar
la mosca donde queríamos, así que esperamos
hasta las 16:00 que calmara un poco para poder completar
la jornada. Y así fue nomás: Salieron
más Fontinalis, Hugo pinchó otra arco
iris de 2,5 kilos y el "Sanjua" nos castigó
con 4 Fontinalis de entre 1.250 y 1.5 kilos. Yo cambié
por una "hopper" más chica para tratar
de hacer más de distancia, y clavé otra
Fontinalis grande, muy grande para esta zona, ya que
alcanzó los 2.5 kilos de peso, y para que tengan
ustedes en cuenta de las tres especies de truchas que
tenemos (Arco iris, marrón y Fontinalis) esta
variedad es las más chica. Imaginen como estaba.
Completamente
satisfecho con la pesca alcanzada (los demás
también) y ya regresando, el "Sanjua"
metió un tiro hermoso debajo de unos troncos,
y enseguida de caer la mosca un pique de veras importante
le llevó la línea debajo de unas ramas.
Lo acerqué a la orilla para que se tire y no
corte y luego de la acertada maniobra y una lucha digna
del cierre logró sacar un ejemplar de marrón
de más de 3 kilos. Un cierre fantástico
para un excelente día de pesca con secas. La
conclusión es que logramos la captura de las
tres especies de truchas y con más de 12 ejemplares
por persona y de buen tamaño; y todo con secas
tal cual arrancamos la nota. Dado
el resultado de esta primera pesca de la flamante temporada
2009 - 2010, consideramos que el inicio en los lagos,
conociendo los lugares más rendidores, es más
que satisfactorio, y casi con seguridad le decimos a
quienes se acerquen durante el mes de noviembre, siempre
condicionando la pesca al buen clima, que van a tener
muy buenos resultados si eligen el ámbito y el
momento adecuados. De San Martín de los Andes
para irapescar.com:
Adrián Osso
Guía profesional de pesca con mosca
San Martín de Los Andes
Consultas y reservas al (02944) 15 50-5900
ossoflyfishing@gmail.com