LA IDENTIDAD DE LA PESCA

  MAR DEL PLATA Y SUS PESCA


La pesca del escardón ya está afirmada en el litoral costero bonaerense (cada localidad ofrece sus condiciones particulares,) y Mar del Plata no se queda afuera de esta regla. El agua está enfriándose muy rápido dadas las bajas temperatura del aire, y la corriente fría Antártica acompaña estas bajas temperaturas aéreas acomodándose a lo que seguramente será un invierno frío, seco pero frío. Los escardones son los primeros en hacer su aparición, tímidas con ejemplares de menor porte al principio, para luego acomodarse la especie a lo que es la zona. Los tamaños que ofrece son variados y andan juntos y los pescadores deberán agudizar la imaginación para intentar capturar con sus líneas a los de mayor porte. Es el momento cuando los aficionados (que sienten a esta pesca como única por lo liviano y sutil que resulta su captura, las posibilidades que ofrece y la sabiduría e ingenio que requiere el éxito) se agolpan frente a las frías aguas con sus equipos y su mirada perdida sobre la superficie del agua, como escudriñando el fondo en busca del reflejo delator. Porque hay momentos en que los pesca cualquiera, pero cuando hay pocos o se pone reacio a tomar los engaños es cuando se distinguen solamente los que saben.

 


  PASEO GALINDEZ    ESCOLLERA VARESE

 

 

 

 

 

 

 



  ESCOLLERA SUR  Estamos dejando la época de transición, durante la que las especies de verano dejan paso a los codiciados pejerreyes, dejando afirmada la pesca de invierno. La estrella ya está instalada en la costa de Mar del Plata, enarbolando al pejerrey como el elegido por la mayoría, pero aceptando que por momentos va a alejarse de las costas ofreciendo solo la posibilidad de capturarlos a aquellos que decidan o puedan embarcarse en su busca. La primera ciudad balnearia argentina, la que convoca a miles de pescadores que se amontonan en muelles, playas, barrancas y escolleras, es uno de los principales centros pesqueros de la provincia. Para empezar debemos tener en cuenta los diferentes accidentes que tiene la costa, las variantes en la elección del equipo que cada una de ellas demanda y las diferencias sustanciales que ofrecen tanto en su sensación como en su disponibilidad. En todos y cada uno de los pesqueros se impone una correcta elección de caña, reel, línea, boya, carnada, etc. Lejos de necesitar elementos de última generación (sin despreciarlos), precisamos el equipo justo para cada situación: Equipos livianos y cañas cortas para los muelles, telescópicas de 4.20 metros o más de las escolleras (con varios metros de piedra por delante) o cañas de más de 6 metros para pescar de pulso. De playa debemos usar cañas de lanzar de acción 6, 7 u 8 de la medida que más nos resulte de acuerdo al físico de cada uno. No se olvide que un nailon fino nos beneficiará al no embolsar viento y tampoco olvide el chicote cónico para el hilo del reel. Las líneas ármelas con madre del 0.40 y brazoladas del 0.30. Los plomos estarán acordes a la caña y al viento pudiendo ser satélite, pera, triángulo, reloj, etc. Su forma la condicionará la fuerza de la marea y/o la corriente. Puede usar boya elevadora para levantar un poco la línea del fondo y un rulero cebador, cubriendo de esta forma varias profundidades y cebando cerca de los anzuelos. De la altura de las barrancas los equipos deberán ser más pesados, fundamentalmente el reel, que es el que más sufre.
Use reel frontal o rotativo, chico o mediano, cargado con nailon del 025 ó 0.30, líneas de hasta 4 boyas o paternóster sobre una madre del 0.45 con brazoladas del 0.30, anzuelos N° 3 al 8 tipo OWNER S31 o similar, boya "francesa" o zanahoria y plomo que equilibre a esa boya. Si hay viento o marejada agrandaremos los plomos, y por lógica las boyas, en cambio si las condiciones están calmas podemos achicar el equipo.






  PASEO GALINDEZ    ESCOLLERA SUR

 

 

 

 

 

 



 

La escollera Sur, una de las más visitadas durante todo el invierno si el clima lo permite, es la preferida de los seguidores de la especie, tanto de la cara externa como de la cara interna y su morro, y en segundo plano queda la escollera Norte, incluso desplazada, por momentos, por las de Varesse y Punta Iglesia. Los lugares clásicos para pescar son: El Portón, donde la comodidad del pescador es completa (cuando no se juntan 400 en 20 metros), los 1.700 algo más lejanos pero muy rendidores y el morro y las piedras internas hasta 300 metros aguas adentro del puerto, en menor medida. En todos estos lugares los pescadores arman sus equipos en busca de esta exquisita especie, hasta que llega el corno. Porque por alguna extraña razón cuando aparece el pejerrey de Manila el escardón se retira. Hoy (principios de junio 2009) el rinde es fantástico y la convocatoria en estos lugares terrible. Cientos de líneas flotando, unas al lado de las otras, brindan un raro espectáculo pocas veces visto en otros lugares. Las idas y venidas de los pescadores, del borde al balde y del balde al borde, para volver a ocupar siempre ese lugar que dejó otro pescador que tomó el mismo camino, ofrece la impresión de ser un ritual repetible año tras año, cuando el grito de "llegaron los escardones" resuena en la ciudad. Pero la Norte es más tranquila. El balcón y las piedras bajas de su cara interior cobijan a los pescadores más mansos que prefieren la tranquilidad a la cantidad. Pero cuando sopla viento N, al igual que la cara externa de la Sur se llena. Y la cara externa de la Norte en las escaleras y el morro, junto a la cara interna de la Sur, cuando el viento sopla frío del cuadrante Sur, también se colman de fanáticos. Incluso con viento S, si no está muy SE, las escolleras Varesse, Torreón, Punta Iglesia, las piedras del Paseo Galíndez y el muelle del Club de Pesca son una opción.

 



  ESCOLLERA SUR    ESCOLLERA SUR

 

 

 

 

 

 




D
espués siguen las piedras de Waikiki, las playas del Faro y la Arenera, las barrancas del Sur (las del Norte en menor medida) hasta llegar a Miramar (incluyendo Barranca de los Lobos, la Escalera de Fernández, Luna Roja, Vuelta Mala, etc.) donde ya la cosa no es para cualquiera. Otros equipos, otros cuidados, otras técnicas obligan al pescador a volverse un poco más profesional. Incluso las diferentes especies que abundan cambian por áreas sus nombres de acuerdo a las posibilidades de captura: Escardón, Panzón, Corno. Pero son todos pejerreyes y ya llegaron, algunos más temprano que otros, y cuando escuchemos desde el balcón del departamento el grito de guerra de todos los años: "Llegó el Corno..." volveremos a acercarnos a las escolleras para contarles que pasa.

 


  ESCOLLERA SUR    ESCOLLERA SUR

 

 

 

 



 

 







REGLAMENTACIONES

Reglamento de Pesca Deportiva Marítima bonaerense

ARTÍCULO 1°. Establecer, dentro de la modalidad de Pesca Deportiva, las Categorías de "Pesca Variada" y de "Pesca Dirigida", definidas en función de las características bioecológicas y pesqueras de las especies de mayor importancia en la Pesca Deportiva realizada en la Costa Marítima y en los siguientes ambientes de la Provincia de Buenos Aires: Estuario del Río de la Plata, Estuario de Bahía Blanca, Albufera de Mar Chiquita, y desembocadura de los ríos y canales que vierten sus aguas en el litoral costero bonaerense.
ARTÍCULO 5°. Definir como "Pesca Dirigida" a aquella que se encuentra orientada a especies que por sus características o por su hábitat requieran una modalidad de pesca particular y altamente selectiva, como Chernia (Polyprion americanus), Salmón de mar (Pseudopercis semifasciata), Pez limón (Seriola lalandei), Bonito (Sarda sarda), Caballa (Scomber japonicus), Lenguados en general (Xystreurys sp y Paralichthys sp.), Bagre de mar (Netuma barbus), Pejerreyes (Odonthestes sp.) y Lisa (Mugil platanus).
ANEXO 1. Categoría Número Máximo de Piezas. Pesca Dirigida de Pejerrey (P.D. pej).
40 piezas.
ANEXO 2. Tallas mínimas de capturas (en centímetros): .¡El Pejerrey no figura!

 



  ESCOLLERA SUR    ESCOLLERA SUR