Notas

  ATAQUE DE UN MARLIN

 


  ATAQUE DE UN MARLIN  L
a historia de la semana durante el Torneo Hawaiano "Internacional Billfish" es el enorme pez espada que se escapó, pero no antes de dar una lucha salvaje que incluyó un ataque al barco donde navegaba uno de los agentes de prensa que cubría el evento, recompensado al asustado cronista con la foto de su vida. Jon Schwartz estaba a bordo del "Chiripa" de Kailua-Kona, que troleaba con dos señuelos a alta velocidad, cuando un enorme pez espada mordió uno de los señuelos que los del equipo "arrastraban". Era tarde y la acción del torneo había ido decreciendo. Schwartz, según su propio relato, "fue despedido hacia una de las bordas sobre el guardamancebo y sus cuatro cámaras quedaron esparcidas por el piso del barco" cuando escuchó la chicharra del carrete que soltaba nailon. "Habíamos estado "troleando" durante los dos días anteriores sin ningún pique, y básicamente olvidé que seguíamos pescando", comentó refiriéndose a los artificiales. Lo que él pensó podía ser un atún resultó ser un gran marlín azul con un peso, estimado por la tripulación, de más de 550 libras (unos 250 kilos). Una vez clavado el pez saltó y comenzó a arquearse por el aire en todas las formas posibles, levantando paredes de agua con cada sacudida de su cola, y dejando en la superficie del agua agujeros del tamaño de un automóvil cada vez que caía" recordó Schwartz.

 

 

Uno de los integrantes del equipo, K.J. Robinson, había tomado la caña y luchaba con el pez mientras Schwartz alcanzó sus cámaras y comenzó a disparar. Minutos después el pez cargó sobre el barco. "Ahora imagínenme ustedes mirando todo a través de un teleobjetivo de 300 milímetros. Estaba tan enfocado en la toma y el encuadre que perdí el sentido de lo que realmente pasaba en términos de la lucha entre el pescador y el gran pez", comentó Schwartz. La foto del marlín de frente es la última imagen que Jon capturó antes del impacto. Solo se escuchó un ruido sordo sobre una de las bandas del barco, cuando el pez clavó en la fibra su poderosa espada, pero instantáneamente se soltó con un movimiento veloz e instintivo y siguió luchando por su libertad aún prendido al señuelo. 20 minutos más tarde Robinson parecía estar cerca de ganar la batalla.

 




  ATAQUE DE UN MARLIN
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or un momento el magnífico pez se acercó lo suficiente como para pedir el bichero, pero entonces el pez cabeceó y se soltó. Confesó el pescador: "Fue en esa fracción de segundo en la que la línea quedó floja". Robinson recuperó la carga de nailon y se encontró con que el anzuelo del artificial se había roto por la fuerza de la pelea. La lucha estaba terminada, pero Schwartz había capturado la crónica de un episodio que asombró a quienes estaban en las embarcaciones cercanas y vieron todo el episodio. "Muchos de ellos hace años que salen de pesca buscando el marlín de su vida, y comentaron que nunca habían visto nada ni siquiera parecido, nunca habían visto un momento de pesca como ese o un movimiento tan rápido de un pez". Comentó Schwartz. "Luego nos contaron que por un momento estaban preocupados por lo que pudiera haberles pasado a los tripulantes del barco"
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Fotos y texto
: Jhon Schwartz
Traducción: irapescar.com