Notas

  CATCH AND RELEASE


  PESCA CON DEVOLUCION  H
ace algunas semanas, estando de vacaciones en el sur de la costa atlántica patagónica, fuimos
en un bote grande con unos amigos, con toda la intención de levantar moluscos, ostras y otros bivalvos y de paso efectuar mis primeros pasos en la práctica del buceo en las transparentes aguas del sur argentino. Y ya navegando hacia nuestro destino, soltamos un espinel con unos 20 anzuelos, fondeado con un "muerto" de respetables dimensiones, con la esperanza de que a nuestro regreso pudiéramos levantar algunos peces para el tiempo que durara la estadía.
Es la primera vez que hago una cosa como esta (porque soy un "casi fanático" de la pesca con devolución) pero les aseguro que no va a ser la última, por las razones que paso a enumerar:

 

 


  VENTA DE PESCADO
S
in esfuerzo y disfrutando una navegación en aguas calmas, de la nueva experiencia del buceo (aún sin saber nadar) y pasando la tarde a bordo de una embarcación magnífica, bajo un sol increíble y respirando aire sano; capturamos una cantidad de peces que nos alimentó durante casi una semana. Durante la preparación de la cena de despedida (chupín con salsa de tomate, papa, ajo, zapallo y una interesante variedad de peces) comentábamos sobre la cantidad de dinero necesaria para disponer en una heladera de esa cantidad de pescado fresco y su equivalente en pesos. Y la cuenta sumó unos 1.700 pesotes. Una fortuna para un solo alimento, si se tiene en cuenta el ingreso básico "per cápita" en el país.

 




E
sta nueva experiencia, la de pescar sin devolver (respetando por supuesto las reglamentaciones) me hace pensar en los hobbies con provecho (en este caso alimentario) cumpliendo así el ser humano con su destino cazador - recolector (y pescador) que tuvo en la prehistoria. Y analizando el tema, es posible que estos hobbies vayan cobrando un auge otrora impensable. La caza y la pesca son ejemplos claros de lo que hablo. Los precios de los alimentos primarios (carnes, pescados y vegetales) están alcanzando niveles que a algunos se les hace difícil costear (1 kilo de filete fresco de lenguado roza por momentos los 50 pesos). Y ni hablar de las salidas de pesca (combustibles, carnadas, reposición de insumos, alojamientos, traslados, comidas, etc.) que si hoy no se comparten son difíciles de costear. Por eso es que si vamos a pescar pejerrey, la cuota de devolución que voy a mantener será exclusivamente la reglamentada. Porque ni remotamente pienso seguir comprando filete de pescado luego de devolver los pejerreyes que "pinché" en La Salada.

 


  HUERTA - CAZA - SEMBRADOS

 



N
o quiero con esto decir que vaya a haber gente que va a salir a depredar con la excusa de comer, ni quienes piensen en dejar su trabajo y su departamento en capital para mudarse al campo para tener una huerta, criar gallinas, chanchos, vacas y cabras de donde obtener alimentos como huevos de yema naranja, carne sin anabólicos, tomates con sabor a tomate (y no agua con forma de tomate) y frutas y verduras sin pesticidas. Vida que también le permitiría salir a cazar o pescar y respirar aire limpio. La historia es un verdadero resorte y nunca sabemos lo que nos espera, porque tal vez, y solo tal vez, la escalada de los precios de muchos de los alimentos primarios tenga consecuencias imprevistas para algunos; porque la situación económica no cambia solo una bolsa de valores, la cotización de la moneda ni el precio de los bonos externos. Modifica sustancialmente el comportamiento de las personas que sufren la economía impuesta por algunos sectores, situaciones que analizábamos antes de volver a nuestras casas en Mar del Plata, mientras cenábamos nuestro delicioso chupín junto al mar, en una noche serena y fuera de la cabaña, con el cielo estrellado por techo.

 

  LA NOCHE