Notas

  MUELLE DE PESCADORES

Es por las obras de modificación de la avenida en la Costanera Norte y cambiarán también el horizonte en la zona. La Casona, Monumento Histórico, ya no estará sobre el agua y agregarán 100 metros al muelle.



  MUELLE DE PESCADORES

  MUELLE DE PESCADORES  Después de años de negociación el club firmó un convenio con el Gobierno porteño para ceder 50 metros de muelle a la ciudad, lo que acercará las puertas del Club a Rafael Obligado, y a cambio los socios obtendrán sus beneficios: Extenderán 100 metros el muelle, tendrán un nuevo estacionamiento sobre el río, con casi 100 espacios, relocalizarán el negocio de venta de artículos de pesca y construirán un nuevo refugio en el extremo del muelle, con una pared inclinada hacia el río, ventanales y terraza. Por ahora las obras marchan en tiempo y forma, y los socios tienen la esperanza que se cumplan todos los contratos. Pero precavidos, los socios lograron que AUSA firmara una Póliza de Caución por la cantidad de u$s 3.000.000 en caso que las obras se suspendieran por algún motivo. "Nunca se sabe en qué pueden terminar los proyectos y/o los anuncios. Por eso quisimos extremar los cuidados" dijo el Presidente del Club Sr. Ricardo Jürgensen. Para los "habitués" éste será todo un cambio, aunque ya se acostumbraron a ver como día tras día, para bien o para mal, modifican el paisaje que los rodea. Los primeros cambios llegaron con la intendencia de Cacciatore, cuando le ganaron metros al río e instalaron Punta Carrasco, el golf municipal y Costa Salguero. Los socios recuerdan como era antes el lugar: "La Costanera era de tierra y a los costados del muelle no había nada, se veía hasta las areneras y el agua corría. Ahora en cambio se forma como un dique de contención y cada vez se pesca menos. No estamos conformes con los cambios, pero tampoco podemos resistirnos".


E
l arquitecto Carlos Frugoni, coordinador de AUSA, contó: "Como el basamento del río es blando, se hizo un terraplén de avance para hincar los pilotes del estacionamiento, luego s retiraremos la tierra para que pase el agua y, además de ganarle 50 metros al río, se construirá una escollera". La tierra que se utiliza se saca de obras de los subtes y parte la aporta la Cámara Argentina de Demolición, comprometiéndose a entregar tierra libre de contaminación. En la zona, los cambios son inevitables. Además de la extensión de las cabeceras norte y sur del Aeroparque (una obra que exige la seguridad y en la que participan Nación y el concesionario del Aeroparque) y de la modificación de Rafael Obligado, también se trabaja en la desembocadura del arroyo Maldonado y en el túnel bajo nivel por donde pasará la avenida Sarmiento.

 


  MUELLE DE PESCADORES
  MUELLE DE PESCADORES
El muelle se construyó en 1932, y recién iniciado el ´37 se inauguró la casona con una fiesta en la que estuvo el presidente Agustín P. Justo. El edificio es un exponente de la arquitectura de la Buenos Aires de aquellos tiempos, por lo que en el 2001 se lo declaró Monumento Histórico Nacional. Orgullosos enarbolan la bandera de nunca haber recibido apoyo monetario de ningún gobierno: "Incluso cuando se decidió su construcción la mitad de los socios no estaban de acuerdo y no aportaron dinero, por lo que los que sí estaban de acuerdo debieron poner el doble", dice Ricardo Jürgensen. Para ser socio del club hay que pagar una membresía de $ 1000 y la cuota social suma $ 120 para socios activos y $ 18 para chicos de 12 a 18 años, no pagando los menores. El club está abierto absolutamente todos los días del año las 24 horas, y desde su muelle se pescan bogas, carpas, bagres, dorados y pejerreyes entre otras especies ocasionales de cada temporada.

 

 



C
on las modificaciones realizadas a través de los años, uno de los paisajes más representativos del Río de la Plata fue cambiando su vista. Era esa época en la que edificio del Club parecía flotar en la aguas del gran río los días de niebla baja, ofreciendo una imagen única e inolvidable a quienes conocieron la avenida Costanera de tierra. Pero a pesar de la visita del mundialmente famoso arquitecto Le Corbusier (quien dijo públicamente que no se debería construir sobre la margen del río porque "Es el único horizonte que les queda"), todo cambia. Tráfico, seguridad y desarrollos urbanos aplastan la memoria y los sentimientos de aquellos que alguna vez vivieron una ciudad más tranquila, lejos de las rejas y de los automóviles modernos circulando a más de 150 kms/hora por Rafael Obligado. Pero ahora la histórica casona apoyará segura sobre la tierra de la costa y con ello el Club habrá ganado 100 metros de muelle, algunas ventajas y comodidades.