Notas

  EL PRECIO DEL EXITO


  PAGAR EL PRECIO
Y por ser un verdadero éxito, "Las 24 Horas de la Corvina Negra" luego de nada más ni nada menos que 48 impecables ediciones, cuando cientos de turistas se acercaban a la localidad balnearia de Claromecó junto a sus familias con la excusa de pasar una semana de vacaciones en un lugar tranquilo (cuando el verdadero motivo era participar del concurso de pesca más famoso y exitoso del país) se "mudó" a febrero. Aparentemente las Autoridades del Club Cazadores de Tres Arroyos debieron cambiar la fecha a Febrero por solicitud de la Municipalidad, con la intención por parte de éstas de "extender el período vacacional" como si en algún punto reconocieran que Claromecó depende de las 24 horas restando, quienes dirigen el lugar, crédito a la localidad y a su oferta de atracciones y servicios. Estos movimientos, los que muchas veces y de la mano de algún capricho nada tienen que ver con los cálculos, suelen ser un boomerang para los genios del pensamiento. ¿Quién les dijo a estos actores que el pescador deportivo va a ir a Claromecó a vacacionar con su familia en febrero para participar del concurso? Y quienes tienen su descanso anual en enero: ¿Van a pedir días para pescar? Al decidir permanecer un período de solo dos días: ¿Viajarán con sus familias? ¿No será un arma de doble filo para la continuidad de este evento único en su tipo, el no permitir que quienes lo llevaron a la cima lo sigan manejando de la misma manera en la que accedieron a semejante éxito? ¿O será acaso que los políticos locales tienen otros planes para el futuro?

 

Incluso hasta cabría la posibilidad de que como el año pasado pasó lo que pasó, este año, con la excusa del cambio de fecha, algunos cientos de participantes decidan no inscribirse (cosa que ningún pescador deportivo debería hacer) con la excusa del cambio de mes o, lo que me parecería mucho más lógico, ir sin la familia y solo asistir a la pesca permaneciendo en la playa las 24 horas que dura el evento sin dejar a la prole en el hotel, comiendo, paseando y gastando. Solo ellos en la arena, con la caña en el agua y provistas sus heladeras en su lugar de origen, para cuando termina el concurso volverse a sus casas sin haber dejado ni su tiempo ni su dinero en la ciudad, debido solamente a este cambio de calendario luego de 48 exitosas ediciones.

 

Pero cabe esperar. Porque tal vez nosotros estemos equivocados y la ciudad, el Club y los pescadores se beneficien con esta modificación y nuestro razonamiento caigan por tierra, que es ni más ni menos que lo que esperamos por el bien de todos. Y más que nada por el bien del concurso para seguir siendo los anfitriones de miles de pescadores. Pero también esperamos que si los actores de este cambio calendario traen, con su decisión, algún tipo de deterioro al histórico concurso, sean capaces de reconocer su error y volver atrás sus pasos para la esperada edición número 50, la que seguramente dará que hablar en todo el planeta.