El
Club de Pesca Mar del Plata comenzó con las obras de mantenimiento
parcial de la envejecida y deteriorada estructura
de su muelle, en parte debido
al continuo embate del mar, al paso del tiempo y a la fatiga de sus materiales,
que a través de sus 81 años de vida también soportó
grandes temporales que destruyeron muchos sectores de la costa Marplatense,
como por ejemplo el de las piletas de Punta Iglesia el 18 de marzo de 1950.
Una construcción emblemática de la ciudad, "La Postal"
como se la denomina desde siempre, o la "Escollera de Gancia"
para los más viejos como
yo (También
participaron Celusal, Balcarce y Quilmes), está siendo reacondicionado
en, por ahora, dos de sus islas y pedanas, no solo para perdurar en el tiempo
sino para la seguridad de todos y cada uno de sus visitantes. Un necesario
emprendimiento, hoy casi faraónico si tenemos en cuenta la actual
situación de la comuna, de la provincia y del país, entidades
incapaces de administrarse como debieran, y mucho menos de ayudar económica
y/o financieramente al Club para mantener este hito histórico de
"La Feliz" construido nada más ni nada menos que en el
año 1927 e inaugurado por el mismísimo Presidente Marcelo
Torcuato de Alvear. Aparte de estos datos, no menores por cierto, les cuento
que forma parte de un área que, por Decreto, es patrimonio histórico
y que abarca toda la bahía del centro de la ciudad, sus playas y
su rambla, pero que misteriosamente por alguna extraña razón
dejó afuera al Torreón del Monje y al citado Muelle de Pescadores.
UBICACION
Para quienes no conozcan, el Muelle de Pescadores del Club Mar del Plata
se encuentra ubicado a la altura de la Av. Luro y la costa, dividiendo las
playas Punta Iglesia y Popular, y desde su altura se pescan durante todo
el año diversas especies con mucha comodidad. El muelle permanece
abierto las 24 horas, tiene seguridad, el acceso está restringido,
posee espacios reservados para las visitas y otros exclusivos para socios
y se pesca a puertas cerradas. Conforman sus instalaciones un mirador panorámico
de la ciudad y de la bahía céntrica y un muy dedicado punto
gastronómico, con servicio de cafetería, bar y cocina internacional
con un clásico menú típicamente de mar. Además
conforma un paseo peatonal muy concurrido y las pedanas del Club son utilizadas
para la pesca deportiva por los aficionados, y posee una importante construcción
destinada una parte al Club y otra al comercio.


SU ESTRUCTURA
Fue y es una estructura de agua transpasante, la que no modifica de manera
alguna el movimiento del mar en ninguna de sus formas (mareas, corrientes,
oleajes) ni protege, como una escollera, la costa. Esta conformada por columnas
fijadas en la arena y vigas que arman una estructura integral que sostienen
la plataforma superior y las construcciones que presenta, y que están
fijadas en el fondo marino. Hoy, después de tantos años, se
encuentra amenazada por la corrosión de su estructura de hierro y
por el deterioro y en algunos casos la desaparición, de algunas de
las vigas que unen las columnas de sostén, sobre todo en el morro,
la zona más expuesta. Hoy están trabajando con tecnologías
modernas, pero reconociendo la excelente confección del material
utilizado hace más de 80 años en su construcción. Se
cubren los hierros de la estructura con polímeros para evitar la
oxidación de los mismos, se plantan las bases con mecanismos actuales,
se cablean y pasan los caños de servicios por el interior de las
losas pretensadas y se estudian todas las opciones para un mejor y rápido
trabajo, considerando que las obras deberán estar concluidas para
el mes de noviembre del presente año.


NUESTRA
VISITA
Al
llegar nos recibió su Intendente Sr. Luis Grassi con quien, aprovechando
la visita, conocimos las instalaciones que nos resultaron increíbles.
Además de parecerme un viaje en el tiempo, porque entraba de chico
a pescar, hoy ofrece desde gastronomía abierta a todo público
hasta piletones de limpieza de pescado, pasando por edificios de Secretaría,
vestuarios, sanitarios y duchas, casilleros y cañeros personales,
salones de reunión, quincho y terraza iluminada para reuniones, venta
de carnada y artículos de pesca, souvenirs, polirubro, telefónica,
etc. y hasta una torre adjunta en la que funciona desde 1953 una Estación
Mareográfica dependiente del Servicio de Hidrografía Naval
y salón para fumadores. Nos contaba Luis que el primer arreglo, las
dos islas más dañadas, representa una inversión de
$ 600.000, y que todo ese dinero sale del Club y de generosos aportes particulares
de algunos de sus socios, para mantener en condiciones a la construcción
más fotografiada de la ciudad. Para eso existen eventos tales como
las ya clásicas cenas de Navidad y Fin de Año en el Restaurante,
los alquileres de los comercios y del cartel de publicidad, entre otras
recaudaciones como las cuotas societarias, el pago de entrada de las visitas,
etc. Nuestro reconocimiento y nuestras felicitaciones.

