
El
objetivo de esta nota es dar un pantallazo general e introductorio
a un tema que cada vez se
usa más
entre quienes practican actividades al aire libre en terrenos
inhóspitos: El GPS
Como
primera medida el nombre s deriva de las siglas "Global
Positioning System" (Sistema de Posicionamiento Global)
el cual está integrado por 3 componentes fundamentales:
1) Los satélites que permanentemente envían
información a la Tierra.
2) Las estaciones terrenas que corrigen la información
enviada por los satélites y la reenvían a éstos
para retroalimentar correcciones en un ida y vuelta.
3) Los receptores, que son los "aparatitos"
mal llamados GPS.
En esta nota nos referiremos al receptor como "receptor"
y al sistema de posicionamiento como un todo "GPS"
o "NAVSTAR".
Este es el verdadero nombre del GPS (NAVigational
Satellite Timing And Ranging),
aunque se hizo popular scomo GPS, por eso lo llamaremos
así. Es bueno aclarar que el NAVSTAR (comenzado
a desarrollar por los Estados Unidos en 1973 y puesto en operación
en 1995) no es el único sistema que existe. La ex URSS
también desarrolló el GLONASS, pero los
modelos de receptores que se venden para uso civil no interpretan
las señales del GLONASS, solo las del NAVSTAR.
Sobre
la tierra, a unos 19.000 kms. hay 24 satélites orbitando
cada 12 hs. que
envían información a los receptores. Su distribución
(6 órbitas con 4 satélites cada una) permiten
que en cualquier parte de la Tierra siempre que se tenga una
visión sin obstrucciones del horizonte) tengamos al
menos 6 satélites sobre nosotros. La señal enviada
por éstos es débil (50 watts, lo que equivale
a la potencia de modelos modestos de radio para náutica)
por los cual a veces la calidad de la señal es "pobre"
ante la mínima obstrucción en la visibilidad
de los satélites. Elementos
como la carrocería de un vehículo, follaje espeso,
edificios, fenómenos climáticos y muchos otros,
hacen que la exactitud en la determinación del receptor
se vea reducida. Como dato curioso es interesante saber que
existen dos satélites de "repuesto" que funcionan
solo en caso de tener que poner en mantenimiento algún
otro. En tierra existe una "red" de estaciones receptoras
que en envían (las 24 hs.) a los satélites su
posición exacta (corrigiendo la posición determinada
por el propio satélite) y la hora exacta UTC,
a fin de poder sincronizar los cuatro relojes atómicos
con que cada satélite cuenta. Esta corrección
y sincronización permanente de todos los satélites
desde las estaciones en Tierra permite que el sistema como
un todo pueda mantener una confiabilidad uniforme en cualquier
punto del planeta.
¿Pero
cómo determina el receptor su posición
y qué información le envían los satélites
para calcularla? Sabemos que las ondas de radio se mueven
a la velocidad de la luz, por lo cual podemos decir que si
sabemos en qué momento se ha originado una señal
de radio y cuánto ha tardado en llegar hasta nosotros
podríamos calcularle a qué distancia está
el emisor de esa señal: El satélite. La información
que los satélites envían a los receptores es
básicamente la hora UTC (Universal Time Coordinated
u "Hora GPS") e información acerca de en
que posición debería estar ese satélite
a cada momento. ¿Cómo sigue el cálculo
en el receptor que tenemos? Dentro de éste existe un
CPU y un software que realiza complejos cálculos
trigonométricos.
Supongamos
que desde donde está nuestro receptor captamos la señal
de 4 satélites (1, 2, 3 y 4). Cada satélite
tiene un número identificatorio que puede verse los
receptores. Determinando cuanto ha tardado la señal
desde un satélite visible (no olvidemos que en la señal
recibida viaja la hora en que la señal se emitió
y que el receptor tiene en su reloj) y sabiendo la posición
en que el satélite debería estar, traza una
esfera virtual con origen en el satélite con el radio
igual a la distancia a la que este dice encontrarse (Fig.
1). ¿Para qué esa esfera? El receptor
sabe por la información enviada por el satélite
y sus propios cálculos, que definitivamente se encuentra
en algún punto dentro de esa esfera de 19.000 kms.
de radio, lo cual no parece preciso. Pero si en este escenario
agregamos un segundo satélite y el receptor "imagina"
una segunda esfera igual a la anterior, estas se intersectarán
(Fig. 2) reduciendo el
área en la que está el receptor.
Cuando
un 3º satélite entra en escena, y en los cálculos,
el receptor ya puede determinar su posición "2D"
(Fig. 3) es decir, su
posición expresada en latitud y longitud, con exactitud
aceptable. Para eso el receptor necesita un valor ingresado
por nosotros (a falta de un 4º satélite) que es
la altura sobre el nivel del mar para mejorar el cálculo
de posición. Al ser difícil conocer con exactitud
la altitud en la que nos encontramos, es preferible no "confiar"
en el receptor si está en modo "2D"
debido a que ingresar una altitud incorrecta nos puede dar
errores considerables, es mucho más sencillo mover
el receptor a algún lugar donde logre una mejor visibilidad
de los satélites y logre entrar en modo "3D".
¿Cómo
determina el receptor la posición "3D"?
Cuando entra un 4º satélite (Fig.
4) el receptor "mide" con las 4 combinaciones
posibles de 3 satélites (1-2-3, 2-3-4, 1-3-4 y 1-2-4),
y usa al 4º para calcular altitud, y promedia los cálculos
para determinar su posición con una exactitud igual
o menor a 30 mts. en el 95 % de los casos. Cabe aclarar que
el valor determinado para la altitud es bastante inexacto
debido a que el receptor usa un solo satélite para
ello. Los
receptores modernos captan hasta 12 saalcular usando, de ser
necesario, los restantes para mejorar la posición.
¿Cómo
sabemos qué exactitud tenemos al determinar una posición?
Hay dos valores que figuran en la mayoría de los receptores
y que nunca quedan muy en claro, tampoco en los manuales,
sobre lo que tratan y para que sirven. Estos son el EPE
(Estimates Position Error), que es el error estimado en determinar
la posición y se expresa en mts. y el DOP (Dilution
Of Precision) que es un factor de valor absoluto por el cual
el valor del EPE debe ser multiplicado para tener una
certeza precisa del margen de error. Como ejemplo, si el receptor
indica que tenemos un EPE de 10 mts. significa que
en el 50 % de las mediciones (o sea con un 50 % de seguridad)
estamos en un círculo de 10 metros a partir del punto
que el receptor dice que estamos.

Pero
si queremos más exactitud debemos multiplicar ese valor
por el DOP, supongamos 2. Esto nos permite decir que,
con un 95 % de seguridad, estamos en algún punto de
un círculo de 20 mts. de diámetro. (EPE *
DOP). Realmente saber con unos 20 ó 30 metros en
que lugar del planeta uno se encuentra, suficiente en muchas
situaciones. No es poco frecuente, en días o noches
claras, con buena visibilidad del horizonte, tener un EPE
de 3 ó 4 metros y un DOP de 1.8 ó 2,
lo cual nos pone en un círculo de apenas 6 a 8 mts.
Existen procedimientos como "promediar mediciones" que efectúan muchos modelos de GPS que mejoran aún más estos valores y consiste en colocar el receptor quieto y pedirle que promedie sus cálculos durante un tiempo. Luego de un centenar de mediciones, en un par de minutos, logrará valores más exactos. Esta explicación (al igual que los algoritmos utilizados) puede variar entre diferentes modelos del mismo fabricante, y más aún entre diferentes fabricantes, llegando a utilizar distintos términos para hablar de lo mismo, haciendo que este trabalenguas sea aún un poco más complicado.
Recomendamos leer el manual del GPS para tener certeza de estos puntos, pero el principio utilizado es el mismo en todos los casos, sin importar el nombre que se le de a cada elemento.